martes, 25 de abril de 2017

¿Embarazo?. Un medicamento que jamás debes tomar

Tomar antidepresivos como Prozac o Seropram durante el embarazo aumenta en un 87% el riesgo de autismo en el niño.
Desde hacía tiempo se sospechaba que existía ese vínculo, pero un estudio publicado a finales de 2015 en JAMA (Journal of the American Medical Association) Pediatrics confirmó los peores temores.
Desgraciadamente, el consumo de antidepresivos continúa en aumento entre las embarazadas. En 2003 el 13% de las gestantes tomó antidepresivos, frente al 6% que los tomó en 1999. Es decir, la cifra ¡se dobló en sólo cuatro años!.

Este fenómeno ahora confirmado se suma a otros ya conocidos, como:
  1. Que el Prozac y el resto de antidepresivos de su misma categoría (denominados ISRS por ser “inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina”) pueden provocar otros problemas graves en los bebés. El riesgo de malformación cardíaca aumenta en un 240%, mientras que el de anencefalia (defectos congénitos en el tubo neural que provocan la ausencia total o parcial del encéfalo -cerebro, tallo y cerebelo- y cráneo en el neonato) lo hace ¡en un 350%!.
  2. Que estos medicamentos no son más eficaces que las terapias cognitivo-conductuales (TCC). Las TCC son un enfoque psicológico natural basado en el diálogo y la reflexión. En ellas no se necesita ningún medicamento, por lo que tampoco tienen efectos secundarios. Además, un reciente estudio publicado en el British Medical Journal ha confirmado que las TCC tienen al menos el mismo efecto que el Prozac y el resto de ISRS contra la depresión, incluso en los casos más graves.
“No queremos que las madres se sientan culpables”.

La reacción en prensa de la Dra. Susan Hyman, expresidenta de la Comisión de Autismo en la Asociación Americana de Pediatría, fue la siguiente: “No queremos que nadie se sienta culpable” de las anomalías de sus hijos por haber tomado medicamentos. “Eso sería contraproducente”.
Por su parte, el Dr. Anick Bérard, investigador en la universidad de Montreal y coautor del estudio sobre el Prozac y el autismo, declaró que en la medida en que los antidepresivos “van a seguir siendo ampliamente utilizados” por mujeres embarazadas, la única medida que se debe tomar es la de “promover nuevos estudios para comprender mejor los efectos a largo plazo de ese consumo en el desarrollo neurológico de los niños”.
Estuve a punto de caerme de la silla al leer aquello.
Ninguna llamada a los médicos para que dejen de prescribir inmediatamente estos fármacos ni a las mujeres para que dejen de tomarlos. Lo cual significa que la epidemia de autismo va a continuar.
La toma de antidepresivos durante el embarazo podría llegar a convertirse en una especie de derecho universal (en este caso, específico de la mujer) y garantizado por los médicos. ¡Y qué importa si luego las mujeres se encuentran ante un niño que sufre, y qué importan los propios niños!.

STOP a los medicamentos que condenan a los bebés.

Los antidepresivos no son, ni mucho menos, los únicos medicamentos cuyo consumo tiene graves consecuencias sobre el feto.
Esta es una lista de esos medicamentos de los que ya se han reconocido oficialmente sus efectos en el feto:
  1. El Depakine, un medicamento prescrito contra la epilepsia y el trastorno bipolar. Este fármaco aumenta notablemente el número de malformaciones en los bebés y disminuye su coeficiente intelectual. El Depakine ocupó las portadas en junio de 2015 cuando una madre descubrió después de 17 años que ese medicamento era la causa de la enfermedad de su hijo. Su médico se lo había ocultado.
  2. La isotretinoina (Acnemin, Dercutane) contra el acné.
  3. El metotrexato y la ciclofosfamida (utilizados en quimioterapia o para combatir enfermedades autoinmunes, impiden la división de las células, con evidentes consecuencias graves sobre el feto).
  4. El micofenolato, un inmunosupresor.
Todos estos medicamentos, entre muchos otros, han sido clasificados como “teratogénicos”. 

¿Terato… qué?.

La palabra griega “tératos” significa “monstruo”; “teratogénico”, por lo tanto, quiere decir, literalmente, “creador de monstruos”.
Si en vez de decirle a una embarazada: “le prescribiré un antidepresivo; tiene un ligero efecto teratogénico, pero no se preocupe”, su médico le dijese: “le prescribiré un antidepresivo; tiene un ligero efecto que provoca serias malformaciones y enfermedades en el feto, pero no se preocupe”, tengo el presentimiento de que esa mujer no reaccionaría igual y se negaría a tomarlo. Y, sin embargo, ambas cosas quieren decir exactamente lo mismo.
Pero utilizar complicados términos griegos para denominar fenómenos simples es una de las tradiciones médicas más antiguas, y por supuesto se sigue conservando hoy en día.
Es por esto que en la medicina se habla de “micción” al referirse a la orina, de “epistaxis” cuando se quiere decir “sangrar por la nariz”, de “cavidad bucal” cuando se está hablando de la boca, de rinorrea para referirse a una “nariz que gotea mocos” (ni más ni menos) o de “enfermedad criptogénica” al hacer referencia a una dolencia de la que se desconoce la causa. En griego “kryptos” significa “oculto o escondido”, y “criptogénica”, por tanto, significa “de causa oculta o desconocida”.
También se habla de enfermedades “idiopáticas” para designar a aquellas “a las que no se le ha podido atribuir una causa”. El enfermo la padece, pero la medicina ignora su origen.
Todos estos recursos permiten a las personas que manejan este vocabulario parecer mucho más sabias de lo que en realidad son.

¡Impresione a sus amigos!.

Haga la prueba usted mismo. La próxima vez que vea a un amigo al que le sangra la nariz, acérquese a él, mírele con atención frunciendo el ceño, aclárese la garganta y afirme con rotundidad: “Está muy claro. Padeces una epistaxis criptogénica”.
Lo que en español significa: “Sangras por la nariz y no tengo ni idea de por qué”.
Pero en el amigo que le escuche, le garantizo que tendrá efecto. En lugar de asumir que usted no puede ayudarle, concluirá que los conocimientos médicos que usted posee son impresionantes, ¡y que por lo tanto puede confiar ciegamente en usted!.
Hemos puesto este ejemplo para demostrar por qué debemos desconfiar de los medicamentos “teratogénicos”. Aunque la palabra suene académica y, por lo tanto, tranquilizadora, la realidad es otra muy distinta y extremadamente cruda: ¡estos medicamentos pueden destrozar la vida de su hijo!.

¡A su salud!.
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Fuentes empeladas por el autor:
  • Grossesse et antidépresseus: risque accru de 87% d’autisme chez l’enfant. JAMA Pediatrics; Santé Log. Dic., 2015.
  • Ariana Eunjung Cha. Maternal exposure to anti-depressant SSRIs linked to autism in children. The Washington Post. Dic., 2015.
  • Sarah Boseley. Prozac taken while pregnant linked to small risk of birth defects – study. The Guardian. Jul., 2015. 3.
  • Halle R Amick, Gerald Gartlehner, Bradley N Gaynes et Al. Comparative benefits and harms of second generation antidepressants and cognitive behavioral therapies in initial treatment of major depressive disorder: systematic review and meta-analysis. BMJ 2015;351:h6019. Dic., 2015.
  • Anne Jouan. Dépakine: un scandale à retardement. Le Figaro. Jun., 2015.
  • Restriction de la prescription initiale de l’isotrétinoïne orale aux dermatologues - Point d'Information. ANSM (Agence nationale de sécurité du médicament et des produits de santé). May., 2015.
  • Petri, Michelle. Immunosuppressive Drug Use in Pregnancy. Autoimmunity Vol. 36, Iss. 1, 2003. dx.doi.org/10.1080/0891693031000067296Jul., 2009.

miércoles, 19 de abril de 2017

Boldo

Corría el año 1869 en Chile cuando un pastor de ovejas se percató de que un mal aquejaba a su rebaño. Sus ovejas habían perdido el apetito y sufrían náuseas, vómitos y fuertes fiebres. El pastor desconocía que su ganado estaba afectado por un parásito, la duela del hígado, que se aloja en las vías biliares y tejidos hepáticos. Y por tanto, se resignó a observar cómo la salud de sus ovejas se debilitaba poco a poco sin poder ofrecerlas ninguna solución.
La casualidad quiso que un día el pastor guardara su rebaño en un nuevo cercado, construido a base de ramas de un árbol de hojas aromáticas. Las ovejas se abalanzaron sobre ellas y, ante la sorpresa del pastor, los síntomas que venían sufriendo desde hacía tiempo desaparecieron de inmediato. Ese día, las ovejas descubrieron un remedio natural y eficaz contra el malestar hepático. Y con ello, seguramente salvaron sus vidas.

Las propiedades sanadoras de esa planta fueron confirmadas al año siguiente por investigadores europeos que se trajeron la planta consigo para estudiarla. La planta recibió su nombre en homenaje a Baltasar Manuel Boldó, el botánico que la descubrió: el boldo, como lo conocemos en la actualidad, acababa de nacer. Y con él, un abanico de propiedades curativas para las más diversas patologías. Si usted padece problemas digestivos o estreñimiento, le interesa lo que viene a continuación.

La boldina: la joya digestiva de la corona.

El boldo es una planta rica en alcaloides. Dos años después de su llegada a Europa, los investigadores consiguieron aislar el principal de los 17 alcaloides que contiene: la boldina. Esta molécula se extrae directamente de la corteza del árbol, donde se encuentra en mayor concentración, y reúne las mejores propiedades para combatir los problemas digestivos: es antiespasmódica, antiinflamatoria, antiparasitaria y antifúngica.
La boldina estimula la actividad gástrica, protege al hígado y proporciona un efecto antioxidante. Pero, además, la boldina tiene una cualidad que destaca sobre el resto: es un acelerador natural del flujo biliar. Y si usted tiene problemas para ir al baño, está a punto de descubrir la incidencia favorable del estímulo de la producción de bilis sobre la indigestión y el estreñimiento.

La bilis acelera el tránsito cuando hay atasco.

La bilis se genera y almacena en la vesícula biliar, un pequeño órgano en forma de judía situado debajo del hígado. La bilis es un apoyo esencial para la enzima lipasa dentro del proceso de digestión de grasas. Una vez que se ha producido la ingesta, es secretada desde la vesícula hacia los intestinos, donde descompone las grasas, toxinas y células muertas de la sangre, y gracias a su acción peristáltica, promueve la motilidad intestinal. Dicho de otra forma, la presencia de la bilis contribuye a la digestión y evacuación normales.
El boldo destaca por su doble efecto sobre la bilis:
  1. Por un lado, es colerético, es decir, aumenta la secreción de la bilis producida por el hígado.
  2. Y además es colagogo, aumentando así su evacuación a través de los canales biliares y la vesícula.
Este doble efecto convierte al boldo en un invitado preferente a la mesa tras las comidas copiosas, ya que elimina la sensación de pesadez, a la vez que acelera el tránsito intestinal. Y esto último es especialmente importante si usted sufre estreñimiento por una insuficiencia biliar.
Y por si fuera poco, el boldo está libre de los efectos secundarios que suelen tener otros laxantes, incluso los naturales, que a la larga pueden llegar a estresar el intestino al someterlo a demasiados estímulos. Una ventaja más a la hora de elegir el boldo como solución a los problemas de motilidad intestinal.

El boldo, un auténtico multiusos en el mundo de las plantas.

La capacidad sanadora del boldo va más allá de su indudable utilidad contra el malestar digestivo y hepático, lo que lo convierte en un remedio todoterreno contra múltiples trastornos:
  1. Es eficaz para prevenir los cálculos biliares, al actuar contra los estancamientos y el barro biliar, responsables de su formación.
  2. Por su efecto antiinflamatorio, combate la inflamación de la vesícula biliar.
  3. Se utiliza para aliviar las flatulencias y la pirosis (sensación de acidez en el esófago y faringe).
  4. Es ligeramente diurético y un antiséptico urinario, por lo que se utiliza para tratar la cistitis e infecciones de vejiga.
  5. Dado su carácter ascaricida, es eficaz para eliminar las lombrices y parásitos intestinales.
  6. Alivia los dolores de dientes, articulares y reumatismos.
  7. Es un excelente relajante natural, ideal para combatir el insomnio.


PARA AMPLIAR:

jueves, 13 de abril de 2017

Cumplir años con buena salud

Desde que asomamos la cabeza al mundo por primera vez, cada año que pasa, cada vela que soplamos, es un año más que hemos vivido. Un año más que nuestro cuerpo nos ha acompañado en esta aventura que es vivir.
Es imperceptible en el día a día, pero es real. Un buen día descubrimos que nos cansamos más al subir las escaleras y ni recordamos la última vez que hicimos una voltereta. Sentimos el abdomen más distendido, menos fuerza, y hemos ganado peso sin darnos apenas cuenta. Nuestra piel es menos tersa, hay arrugas alrededor de nuestros ojos y nos notamos menos agudos mentalmente. Y si miramos una foto de unos años atrás, nos encontramos mayores.
Estamos envejeciendo, eso es lo que pasa.
Es un proceso lento pero inexorable, tan natural como que se ponga el sol cada atardecer y vuelva a salir al amanecer. Tanto como nacer y morir, sencillamente porque es parte de la condición humana.

¿Qué ocurre al envejecer?.

No todas las personas envejecen igual, pero hay rasgos generales asociados al envejecimiento, como es la pérdida progresiva de la capacidad visual y auditiva, la pérdida de fuerza y elasticidad muscular, alteraciones en el sueño, degeneración ósea, hipertensión, demencias seniles, alteraciones en la próstata en los hombres, menopausia en las mujeres…
Y es que el paso del tiempo -el envejecimiento- trae consigo cambios en el organismo que se reflejan en el deterioro progresivo de nuestros órganos.

¿Pero por qué envejecemos?.

Desde tiempos inmemoriales los investigadores se han propuesto desentrañar qué es lo que ocurre en nuestro organismo con el paso del tiempo. ¿Se estropean nuestros órganos, como las piezas de un coche?, ¿depende de nuestra genética y poco podemos hacer al respecto?, ¿o, por el contrario, podemos imponernos a ésta?.
El envejecimiento es un proceso complejo, y aún no se conoce en todo su alcance.
Una de las teorías para explicarlo, aún vigente, es la que lo relaciona con los radicales libres (los átomos que tienen un electrón suelto), que provocan cambios y daños celulares, acelerando el envejecimiento.
Pero los radicales libres no lo explican todo. Y es que con el paso del tiempo el organismo va perdiendo su capacidad de autorregenerarse, y también va disminuyendo la capacidad de las células de ir eliminando sus residuos. Las glándulas, por su parte, segregan menos hormonas (especialmente las sexuales), cuyo papel en el funcionamiento del organismo es esencial.
También está fuera de toda duda que la glicación (reacción química del organismo a los azúcares) y la inflamación (respuesta de nuestro sistema inmunológico a una infección o irritación) también nos envejecen.
La última teoría se centra en el papel de los telómeros, unas secuencias que se encuentran en cada rama de la X de los cromosomas, que protegen su información genética, y que a medida que pasan los años son cada vez más cortos.
Por supuesto, hay además factores externos que juegan un papel decisivo en el proceso de envejecimiento (ejercicio, tabaco, dieta…). Más adelante verá hasta qué punto realmente es clave su papel.
Envejecer es precisamente un fenómeno que nos diferencia de los demás seres vivos. Todas las demás especies animales van creciendo con el objetivo de permitir a los individuos reproducirse y cuidar a la prole. Cumplida esa misión, no viven mucho más. El hombre, por el contrario, vive mucho más allá de ese momento, cuando desde un punto de vista de perpetuación de la especie su presencia en este mundo no tiene ya sentido.
Y aquí nos encontramos. Ya no somos los jóvenes que éramos, pero queremos que esta nueva etapa en nuestra vida sea algo más que un lento declive plagado de achaques y enfermedades hasta el suspiro final.
A las personas mayores les preocupa envejecer. Hace cinco años se realizó en nuestro país una gran encuesta entre personas de más de 65 años. Una de las preguntas que se les planteaban era ésta: “¿En qué medida le preocupa su propia vejez?” Pues bien, el 71,1 % de los encuestados vivían esa etapa de su vida con preocupación.
Y lo que les preocupaba -que era la siguiente pregunta de la encuesta- no era mayormente el dinero o la incertidumbre económica (algo que apuntaba el 10,6% de la gente), ni la tristeza de ir perdiendo amigos o familiares (16,1%), sino la salud (86,6% de las respuestas).
Si nos va a preocupar la salud cuando alcancemos cierta edad (o si ya la hemos alcanzado), ¿no deberíamos tomar un papel más activo y positivo hacia ella?.

Envejecer mejor.

Saber envejecer es la obra maestra de la vida, y una de las cosas más difíciles en el arte dificilísimo de la vida, dijo el fílósofo suizo Henri-Frédéric Amiel, una declaración en la que pese a su poso de tristeza (y es que su autor estuvo muy influido por la doctrina filosófica pesimista), sobresale una idea interesante: saber envejecer es la obra maestra de la vida.
Porque el viento sopla a favor cuando nuestro cuerpo es joven, pletórico de fuerza y energía, y es al ir pasando los años, con sus capacidades menguando, cuando la felicidad y el bienestar con el que vivamos esta nueva etapa dependerá en gran parte de nosotros mismos. Ir envejeciendo bien será nuestra “obra maestra”.
Ciertamente los años nos hacen más proclives a ciertas dolencias, enfermedades o alteraciones, pero envejecer no significa quedarse viendo pasar los años mientras nos atiborramos a medicamentos “para personas mayores”, plagados de efectos secundarios. Porque debe saber algo muy importante: muchas enfermedades asociadas a la edad son en gran medida enfermedades del estilo de vida.
Así que mejorando nuestro estilo de vida y alimentándonos de la forma adecuada (lo que incluye tomar suplementos cuando sea necesario) se puede prevenir y retrasar el avance de enfermedades que la medicina convencional considera inevitablemente unidas a la edad.
Por ejemplo:
  1. La medicina convencional se ve completamente impotente frente al alzheimer, una enfermedad que se considera inevitable e incurable y que tiene sumidas en el olvido a casi un millón de personas en nuestro país. La realidad es ésta: prevenir la enfermedad es a día de hoy la única estrategia que funciona. ¿Y cómo hacerlo?. Con la dieta adecuada (pobre en pan, pasta, fructosa y dulces, entre otros alimentos vetados, y rica en verdura, frutas y grasas buenas) y con ayuda de los suplementos alimenticios que actúan directamente sobre nuestras células cerebrales.
  2. Las cataratas y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) son dos enfermedades de la vista ligadas al paso de los años. Mientras que las cataratas se pueden corregir con una sencilla operación de cirugía (¿sabía que es la cirugía más practicada en nuestro país y con mayor lista de espera?), la DMAE es la principal causa de ceguera en las personas mayores de 55 años. Una dieta rica en antioxidantes, en pescados grasos y con suficiente aporte de vitaminas del grupo B (entre otras cosas) puede obrar el “milagro” en estas enfermedades.
  3. La osteoporosis es una enfermedad, de graves consecuencias, que se ha convertido en un pretexto para un negocio boyante: el de la industria alimentaria (que se sirve de ella para vender sus productos lácteos) y el de la industria farmacéutica, que vende millones de cajas de medicamentos que se supone que refuerzan los huesos y que en realidad a largo plazo a veces son la causa…. ¡de fracturas óseas! ¿Hay que tirar la toalla y resignarse a que los huesos se nos vayan quedando como la piedra pómez (porosos y frágiles)? ¡En absoluto!. Éste es el mensaje: la osteoporosis se previene -e incluso se trata si ya se sufre- sin inútiles sobredosis de lácteos ni medicamentos.
  4. El párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más extendida en el mundo tras el alzheimer, y afecta sobre todo a partir de los 55 años, con un pico de frecuencia hacia los 70. Se dedican importantes esfuerzos a la investigación del párkinson, pero la medicina convencional sigue en un punto de gran incertidumbre: aún no se sabe su causa, no existen pruebas diagnósticas claras y sólo hay tratamiento para los síntomas. El párkinson es uno de los casos más claros en los que vale la pena profundizar en otros enfoques… porque los hay y funcionan.
  5. Con el paso de los años, las arterias se van deteriorando, volviéndose más gruesas y rígidas y causando así la terrible arterioesclerosis. En consecuencia, se reduce el espacio por el que circula la sangre, lo que genera problemas cardiovasculares como angina de pecho, infarto, etc. El gran problema es que a la arterioesclerosis sólo se le suele prestar atención cuando ya ha causado la enfermedad cardiovascular, pero la buena noticia es que mediante la alimentación y otras pautas es posible evitarla y salvar la salud de sus arterias.
  6. A los 20 años el porcentaje de hipertensos es muy bajo, pero después aumenta de forma uniforme hasta afectar al 40% de las personas de 65 años y al 90% de las de 85. A la hipertensión se la conoce como “el enemigo silencioso”, pues sus peligros sus muchos y a veces no tan obvios: infarto de miocardio, accidente cerebro vascular (ACV), insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, ceguera… Los medicamentos contra la hipertensión parecen la solución (una pastillita al día parece poca cosa y uno se olvida de que tiene la tensión alta), pero no la “curan”, sino que la mantienen dentro de unos límites de forma artificial a costa de alterar el metabolismo de su organismo. ¿Por qué hacerlo sin haber intentado antes un plan de acción natural?. Y es que en algunos casos es posible volver la tensión a sus valores normales sin pastillas.
  7. Si es usted hombre y tiene 50 años o más, tiene muchas probabilidades de sufrir molestias por tener la próstata algo más grande de lo normal. Y si aún no las sufre, probablemente lo hará, pues la mitad de los hombres de hasta 60 años tiene una próstata demasiado grande, un porcentaje que llega al 90 % en el caso de los mayores de 80. ¿Tiene solución? Como siempre, la medicina ha preparado un batallón de medicamentos que a primera vista parecen eficaces, pues actúan sobre los síntomas, pero todos tienen efectos indeseados, algunos de ellos muy serios. Por eso debe saber que existen remedios naturales inocuos y eficaces que ayudan a limitar el crecimiento de la próstata y sus molestias (¡capaces de conseguir que deje de levantarse por las noches para ir al baño!).
  8. Y si es usted mujer y ronda esa edad, a lo que debe enfrentarse es a la menopausia. Obviamente no es una enfermedad, pero el que su organismo deje de segregar estrógenos y progesterona tiene consecuencias en su calidad de vida: sofocos, cambios de humor, insomnio, cambios en su figura… Una vez más, los médicos prescriben tratamientos con hormonas (peligrosísimos para la salud salvo que se trate de una fórmula bioidéntica, se utilicen en dosis moderadas y sus componentes estén equilibrados, entre otras precauciones). Aún así, hay soluciones naturales a su alcance para hacer frente de forma natural a cada molestia que pueda presentarse.
Alzheimer, cataratas y degeneración macular asociada a la edad (DMAE), osteoporosis, párkinson, arterioesclerosis, hipertensión, problemas de próstata, molestias ligadas a la inevitable menopausia… Un repaso a las enfermedades y dolencias anteriores me permite volver a la pregunta con la que empecé este texto: ¿Cómo ir cumpliendo años con buena salud?.
Porque hacernos mayores no tiene por qué ser sinónimo de enfermedad, dependencia física y mental, soledad ni demencia. El reto al que nos enfrentamos es envejecer de forma saludable: envejecer mejor.
Los que nos preocupamos activamente por nuestra salud tenemos mucho a nuestro favor para ir haciéndonos mayores de forma saludable.
Proporcionar a nuestro organismo justo lo que necesita a cada edad y ante cada nuevo desafío que ésta nos plantea nos ayudará a cumplir años con unos huesos fuertes, buena vista, sin enfermedades neurodegenerativas y lejos del riesgo de las enfermedades que lleva aparejada la hipertensión.

Juan M. Depuis.
Web: http://www.saludnutricionbienestar.com/?busca=cumplir+a%C3%B1os+con+buena+salud

PARA AMPLIAR:

viernes, 7 de abril de 2017

Remedios naturales contra el mal aliento

Los productos refrescantes para el aliento que se venden en el supermercado enmascaran momentáneamente el mal aliento, pero sin atacar su causa. Sin embargo para acabar con el mal aliento es necesario tratarlo de raíz.
El mal aliento no suele ser un problema local, originado en la boca. Normalmente está provocado por una digestión incompleta en el estómago y por la fermentación de alimentos en los intestinos.

sábado, 1 de abril de 2017

¿Falta vitamina "A"?

Estimado Lector,
¿Sabe si tiene suficiente vitamina A?. Casi nadie piensa si le falta o no, pero lo cierto es que su déficit está bastante generalizado.
La falta de vitamina A es algo típico durante las guerras, cuando es prácticamente imposible contar con una buena alimentación.
En nuestro país y otros de nuestro entorno, la falta de vitamina A quedó tan lejos como los conflictos bélicos. Y, sin embargo, hoy en día los cambios en los hábitos de alimentación han hecho que vuelva a faltarnos.

domingo, 26 de marzo de 2017

"Cheque-verdura" ¿una buena idea?

¿Por qué tantas personas no aprecian la verdura?.
En la pequeña localidad francesa de Saint-Denis se está llevando a cabo un proyecto piloto partiendo de una tesis: si la gente se abalanza sobre la comida basura antes que sobre las espinacas y las judías verdes, que son mucho más saludables, es por razones económicas.

Por eso hay que ayudarles económicamente para que coman verduras.

lunes, 20 de marzo de 2017

Cosas que sería mejor no saber

Valentín (nombre imaginario de nuestro protagonista) tiene 55 años y un estado de salud excelente. Pero, si buscase, podría hallar en su cuerpo signos de al menos una docena de enfermedades.
Para empezar, se pone nervioso al volante y también cuando algún cliente se pone un poco pesado. Si un médico acudiese junto a él en esos momentos y con un aparato le midiese la presión arterial, el diagnóstico sería claro: hipertensión.
Pero, además:
Valentín mide 1,83 m y pesa 84 kg. Su índice de masa corporal (IMC) es de 25,1. Un IMC “normal” varía de 20 a 24,9. Diagnóstico: sobrepeso.

Cuando come ciertos alimentos, siente una quemadura intensa bajo el pecho, por encima del estómago. Esto le ocurre especialmente después de tomar zumo de naranja concentrado o sidra. Diagnóstico: reflujo gastroesofágico.

martes, 14 de marzo de 2017

¿Quiere evitar el riesgo de romperse como si fuera de cristal?

La idea de que el calcio que consumimos se fija en los huesos es uno de los mitos más arraigados y peligrosos que existen en el campo de la salud.
En realidad, el calcio alimenticio no tiene ningún motivo para querer penetrar en los huesos…
Lo que hace, y muy a menudo, es mucho más sencillo: entra en la sangre y se deposita en las arterias.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Suplementos vitamínicos

Hace unos meses se reveló un estudio oficial que ponía de manifiesto que el 81% de los profesionales médicos en Estados Unidos toman suplementos de multivitaminas y minerales. Es decir, que mientras que la inmensa mayoría de las personas no toma ningún suplemento porque cree erróneamente que basta con comer para no tener carencias, lo cierto es que quienes trabajan en contacto con pacientes y enfermedades apuestan decididamente por complementar su dieta con suplementos.
Ante la demanda de información y sugerencias al respecto es necesario puntualizar:

jueves, 2 de marzo de 2017

¿Tendrá alzheimer?

Dejarse el móvil dentro de la nevera, o de la lavadora, o en cualquier otro sitio absurdo. Y quien dice el móvil dice las gafas, o el mando de la tele. ¿Un despiste?. Puede ser, pero también podría tratarse de un signo de alerta temprana de alzhéimer.
Y es que dejar las cosas en sitios disparatados, sin ser capaces de recordar por qué ni cómo se pusieron allí, puede alertar que la persona que actúa así puede estar empezando a sufrir alzhéimer.

viernes, 24 de febrero de 2017

Un alimento en el cabello

El aceite de coco es un alimento con excepcionales propiedades; pero hoy nos vamos a centrar en sus beneficios para el cabello, que lo convierten en una auténtica joya de la naturaleza.

¡Una melena de locura!.

Siguiendo los consejos siguientes no sólo podrá conseguir un cabello espectacular, sino que también estará ahorrándose una fortuna en productos de belleza.
Así es; se dará cuenta de que ni siquiera a quienes pueden permitírselo les compensa gastarse un dineral ni en productos de belleza ni en tratamientos supercaros en los salones de belleza.
Eso se lo dejamos a quienes les sobra el dinero y no han descubierto aún todo el potencial que tienen para la salud (y la belleza, como ve) los alimentos y los productos naturales.

sábado, 18 de febrero de 2017

Aprenda a leer la taza del water

Advertencia: Este artículo trata sobre un tema tabú: las heces. Es lamentable que reine el silencio sobre esta cuestión, ya que se trata de un tema de salud muy importante y que afecta a todo el mundo.

Las heces son un indicador muy fiable de la salud de nuestro cuerpo. Saber descifrarlas realmente puede salvarle la vida. Quizá a algunos les choque el vocabulario gráfico que hemos utilizado, pero su objetivo es facilitar la comprensión, sin rodeos, eufemismos ni términos complicados.
Empecemos:
¿Le ha pasado alguna vez que después de asomarse a la taza del váter ha pensado: “Caray, ¡lo que ha salido de mi intestino!”?.
Si no ha comido nada recientemente que pueda explicarlo, podría estar indicando una enfermedad grave.

domingo, 12 de febrero de 2017

Los puntos sobre las íes

Hace unas semanas, cuando la gripe estaba en todos los telediarios ante la expansión de la onda epidémica y la reiteración de las tesis de las autoridades sanitarias de que “la vacunación es la mejor medida de prevención” surgieron también muchas dudas acerca de esa supuesta utilidad y hasta necesidad de que todo el mundo sea vacunado.
En esta entrada vamos a dar argumentos que no hacen sino ahondar en esa realidad: la vacuna de la gripe no sirve para nada, salvo para engrosar los caudales de las farmacéuticas.

lunes, 6 de febrero de 2017

¿Problemas de próstata?

Si usted (o su padre, su marido o alguien de su entorno cercano) es hombre y tiene 50 años o más, hay muchas probabilidades de que sufra molestias por tener la próstata algo más grande de lo normal.
Y si no las sufre (o si aún es joven), probablemente algún día las sufrirá. Y es que con la edad la próstata crece de manera casi irremediable. De hecho, se calcula que entre los 40 y los 60 años, la mitad de los hombres tiene una próstata demasiado grande, un porcentaje que aumenta hasta el 90% en el caso de los hombres mayores de 80 años.

martes, 31 de enero de 2017

Artrosis: remedios naturales sin efectos secundarios

La artrosis es una enfermedad muy extendida que afecta a más del 15% de la población española, unos siete millones de personas.
Para la industria farmacéutica, la artrosis ha sido la gallina de los huevos de oro, explotada y sobreexplotada hasta que estalló el escándalo del Vioxx, un medicamento antiinflamatorio recetado contra los dolores producidos por la artrosis y que finalmente fue retirado del mercado el año 2004 por sus peligrosos efectos sobre el corazón.
Cuando usted sufre de artrosis, una o varias articulaciones de su cuerpo están doloridas e inflamadas. Cada pequeño movimiento le hace sufrir, y supone tener que decir adiós a los deportes de pelota, al baile, al esquí o al tenis, por ejemplo. Y ni mencionar otros deportes como el atletismo, el judo, el kárate o el levantamiento de pesas.

miércoles, 25 de enero de 2017

¿Tiene alto el colesterol?

¿Tiene alto el colesterol?. ¿Toma estatinas?. ¿No tendría que cambiar de médico…?.
La sugerencia de cambiar de médico es del doctor Michel de Lorgeril y del profesor Philippe Even, auténticos expertos en la materia. Y no pueden ser más claras ni resumir mejor su postura frente a las estatinas; éstas demuestran ser medicamentos ineficaces, inútiles y tóxicos. Así que, ¿por qué no ir con la verdad por delante?.
Las estatinas son la gran mentira en el campo de la salud… y también el gran negocio; un pingüe negocio para las farmacéuticas que las fabrican y también para los laboratorios de análisis, por los continuos controles a los que se someten los pacientes.
Las estatinas no sólo son ineficaces para reducir la mortalidad cardiovascular que se asocia tradicionalmente al colesterol, sino que, sobre todo, son tóxicas.
Actualmente ya no quedan dudas al respecto, puesto que los últimos estudios científicos señalan que los medicamentos para el colesterol podrían aumentar el riesgo de: