miércoles, 23 de agosto de 2017

12 preguntas sobre el cuidado de los hijos

Por Juan Carlos Domínguez Arcila.

En los primeros años de vida de los niños, cada día trae consigo muchas preguntas para los padres. Sobre todo porque nunca los tiempos de desarrollo de un niño son iguales a los de sus hermanos ni de sus pares.

1. ¿Por qué se habla de “los terribles dos años”?.
En esta etapa suele haber expresiones frecuentes de grosería. En este punto empiezan a dejar de ser el centro de atención y la guardería les exige otro tipo de comportamientos que no están dispuestos a aceptar de manera fácil, como ser obedientes, ordenados y compartir con otros niños. Como todavía no tienen un lenguaje que les permita expresar sus sentimientos, pueden acudir a pataletas o gestos como escupir, dar puntapiés o empujar. En estos casos son muy importantes los parámetros de control y los límites que pongan los padres. La psiquiatra infantil Diana Botero Franco anota que es un comportamiento completamente normal y que sólo si hay autoagresión o agresión hacia otras personas de manera persistente amerita que el niño sea evaluado por un profesional.

2. De un momento a otro aparece la inapetencia, ¿qué hacer?.
Durante el primer año un niño puede aumentar hasta siete kilos, mientras que durante el segundo año solamente dos. Así mismo varía la talla, pueden llegar a crecer hasta 25 cm en el primer año y sólo 10 cm en el segundo. Esta conducta se encuentra relacionada con sus intereses y la comida pasa a un segundo plano, porque ahora está descubriendo su entorno. En vista de la situación, se debe cuidar que la calidad y la cantidad de alimento que consuma sea óptima para sus necesidades. Es la época perfecta para añadir nuevos alimentos, sabores y texturas.

3. ¿Qué hacer con un niño que se pasa a la cama de los padres por la noche?.
Eso es normal. Casi todos los niños quieren estar en la cama de sus padres y se les permite hasta cierta edad. Lo importante es que la cama de los padres no sea el lugar para ver televisión o jugar con él, por lo menos hasta que entienda las reglas. Por supuesto, cada vez que aparezca en la madrugada en la habitación de los padres, deberán acompañarlo a la suya, explicándole el por qué y poniendo límites pero sin extenderse demasiado en explicaciones: cuanto más breve y claro mejor.

4. ¿Qué hacer con un niño que dice malas palabras?.
A partir de los tres años palabras como “tonto”, “bobo”, suelen estar a flor de labios de los pequeños. Ni la risa ni la extrema censura son adecuadas reacciones de los adultos, porque pueden creer que con esas palabras logran un objetivo (llamar la atención o herir). Lo indicado es pasarlas por alto, pero se debe investigar muy bien dónde aprendieron esas expresiones o si están sufriendo mal trato por parte del cuidador.

5. ¿Cómo hacer para que el cambio de pañal no sea una batalla?.
Lo que puede ser una eterna disputa entre un padre que quiere que su hijo se quede quieto y un bebé muy activo, es la oportunidad de un momento único en el día que se repite en cada cambio de pañal. Tener todos los elementos a la mano, no dejar solo ni un minuto al bebé y usar una distracción como un juguete que emita luz para que él juegue, son buenas estrategias. El juguete aparece sólo en los cambios de pañal y así seguramente la novedad durará un buen tiempo.

6. ¿Cómo controlar a niños que muerden a los demás?.
Un mordisco ocasional puede ser algo pasajero y sin importancia. Es probable que algunos niños pequeños, que todavía no disponen de un lenguaje suficiente, utilicen su cuerpo para expresarse. Como padres, responder al primer intento con claridad y con amabilidad, puede evitar una segunda vez. Si su hijo repite un mordisco, puede ser por dos cosas: que la respuesta que recibió de los padres no fue lo suficientemente clara para él, o que la razón por la que muerde no se ha resuelto. Más que centrarse en el hecho de morder en sí, vale la pena ver las causas por las que el niño o la niña necesita morder. Puede deberse a un sentimiento de frustración, soledad, celos, impotencia o una necesidad de más afecto y autonomía. Gritar, amenazar o castigar al niño no va a ayudar, ya que son respuestas que no se dirigen a la causa real, el niño se sentirá peor y morderá más. Morder a un niño “para que aprenda lo que se siente” le creará confusión y le hará daño.

7. ¿Cómo educar niños buenos lectores?.
El ejemplo sigue siendo el mejor maestro. Si la lectura forma parte de la vida cotidiana de los padres y al niño se lo acerca a ella desde el juego, los colores, la diversión y no la imposición, ese gusto vendrá por añadidura en la mayoría de los casos.

8. ¿Cuándo debe comenzar el control de esfínteres?.
El control de esfínteres no se aprende, se adquiere cuando el niño está maduro para ello. Caminar, hablar, comer, son funciones que se adquieren cuando los niños están lo suficientemente maduros. Aunque la estimulación puede influir en algunos niños, lo cierto es que todos intentarán caminar alrededor del año, comer alrededor de los seis meses, y controlar esfínteres entre los dos años y medio, y los tres años. Al fijar como “normal” la edad de dos años para el control de esfínteres, los padres han vuelto un problema algo que no lo es.

9. ¿Es más difícil el control de esfínteres durante la noche?.
Aunque un niño controle esfínteres durante el día, pueden pasar aún muchos meses más hasta poder hacerlo por la noche. Usualmente se dice que luego de varias noches con el pañal seco, el bebé está listo para dormir sin él. Antes de quitarle el pañal, el niño debe estar de acuerdo y saber exactamente qué está ocurriendo, qué se espera de él. Como todo proceso, el control de esfínteres no es algo lineal, sino que habrá muchos avances y retrocesos. Esto forma parte de lo esperable, y lo más importante es que los niños sepan que los padres los acompañan en este proceso. Muchos niños pueden continuar presentando “accidentes” sin que se considere un trastorno, sólo luego de los 4 ó 5 años se puede hablar de enuresis (orinarse en la ropa durante el día o en la cama durante la noche) o encopresis (hacerse popó en la ropa).

10. ¿Cómo motivarlo para que deje el tetero?.
En términos generales los niños dejan el biberón cuando cumplen un año, en ese momento ya son capaces de entender que están empezando una nueva etapa, dígale a su hijo que ya creció y que puede alimentarse como sus padresTrátelo como si fuera un adulto, no le hable en diminutivos ni a media lengua, este tipo de actitudes, así sean cariñosas crean inseguridad en los niños y retraso en el desarrollo. Dele motivación positiva y felicítelo cuando tome bebidas en vaso en lugar del biberón.

11. ¿Es normal que un niño de tres años sólo quiera jugar consigo mismo?.
Alrededor de los tres años empieza el juego social con los de su edad, aunque todavía con individualismo. Se presenta mucho el llamado “juego paralelo” en el que varios niños juegan el mismo juego, pero de manera independiente. Se debe buscar evaluación profesional si el niño nunca interactúa con sus pares o adultos, si evita el contacto visual o cualquier tipo de acercamiento.

12. ¿Cuándo empiezo a enseñarle modales en la mesa?.
Es un proceso paulatino que no merece peleas ni malos tratos. Lo primero es que aprenda a dominar los cubiertos y luego a ayudar un poco con el orden en la mesa (no tirar alimentos al piso a propósito). Comer de acuerdo con las normas de nuestro medio social es un aprendizaje que forma parte de la socialización y que es tan importante como aprender fórmulas de saludo y despedida. El ejemplo de los padres es el mejor principio.
Fuente: Diana Botero Franco, psiquiatra infantil.

¿Qué hacer ante una pataleta?.
  1. No le grites ni lo regañes. Tal vez logre inmediatamente el efecto deseado, pero la escena se repetirá y esto puede empeorar la agresividad del niño.
  2. Identifica el sentimiento del niño. Qué tipo de frustración, rabia, tristeza o cansancio tiene.
  3. Es clave hacer advertencias. Si la pataleta es en un lugar público, lo indicado consiste en llevarlo a un lugar más privado y decirle: “Si sigues comportándote así, nos vamos para la casa”. Si continúan el llanto y los gritos, cumplir con ello.
  4. Motiva al niño. Estimula su buen comportamiento, no todo debe ser prohibiciones.
El dato:
Se estima que de cada 10 consultas de los padres, 5 ó 6 son por necesidad de orientación ante las pataletas de su hijo. Una respuesta oportuna y adecuada de los padres puede cambiar la situación.
¿Tienes alguna otra pregunta con respecto a los comportamientos de tu hijo?.

PARA AMPLIAR:
PARA LA REFLEXIÓN Y DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Qué preguntas nos hacemos nosotros acerca del cuidado de nuestros hijos y de su educación/formación?.
  • ¿Cuáles de éstas vemos resueltas en los espacios en los que las hemos buscado?. ¿Qué otras vemos que no hallamos o al menos no de la manera que necesitaríamos?.
  • ¿Qué medios podemos aprovechar para resolver todas nuestras dudas al respecto?, ¿cuáles de ellos nos parecen más importantes o eficientes y por qué?.
  • ¿Qué importancia tiene que nos hagamos preguntas sobre nuestros hijos y todo lo relacionado con ellos?. ¿Para qué hacernos preguntas sobre ellos?.

jueves, 17 de agosto de 2017

Pautas para corregir bien

El 12 de marzo de 2016 se celebró en el colegio Juan Pablo II de Alcorcón, Madrid el VII Congreso Nacional de Educadores Católicos organizado por la Fundación Educatio Servanda para guiar a los padres de familia y a los educadores sobre cómo corregir bien a niños y adolescentes usando la autoridad correctamente. Fue una ocasión para la Revista Misión para recoger opiniones de expertos de ambientes educativos católicos sobre cómo educar en la generación actual.

Sentimiento de amor.

No existe educación sin autoridad ni autoridad sin amor. Tanto padres como educadores necesitan aprender a ejercer su autoridad para desarrollar plenamente su labor educativa.
En ocasiones, la frustración, la dejadez y el ritmo vertiginoso al que padres y profesores se ven sometidos provoca que bajen la guardia y “pierdan” la autoridad que les otorga su condición de educadores. Llegados a ese punto, pasan a convertirse en meros espectadores del desarrollo desbocado de los jóvenes. En el marco de esta problemática, se celebró en Madrid el VII Congreso Nacional de Educadores Católicos bajo el lema “Educar con autoridad: en busca de la referencia perdida”. Los ponentes, indicaron cuáles son las claves de un buen uso de la autoridad y contestaron, entre otras muchas, a estas cuestiones: ¿se está perdiendo la autoridad?, ¿es necesario retomar las riendas de la educación?.

La autoridad para educar.

Hoy en día, la idea de que autoridad es lo mismo que autoritarismo está muy extendida: El autoritarismo tiene que ver con la imposición de algo sin buscar el bien del educando, mientras que la autoridad tiene que ver con la libertad, con la búsqueda del bien de quien recibe la educación. No se ejecuta ni se impone, sino que ‘se gana’, explicó Elda María Millán, doctora en Educación.
La raíz del ejercicio de la autoridad se fundamenta en el amor por el hijo o el alumno, sentencia Millán. Sin embargo, muchos padres y profesores han renunciado en gran parte a su autoridad sobre sus hijos y alumnos, y esto se debe, entre otras razones, a que ellos mismos no tienen claro cómo deben ejercerla. A esto hay que sumarle la sobreprotección a la que se somete, en muchas ocasiones, a los más pequeños. Un niño sobreprotegido y que apenas conoce los límites es un niño que, con seguridad, no se podrá desarrollar plenamente como persona.
Juan José Javaloyes, doctor en Peda­gogía, afirma que la permisividad es una consecuencia negativa de la falta de autoridad”, e insiste en que “debemos enseñar a los hijos a discernir entre lo que está bien y lo que está mal, y entre lo que es cierto y lo que es falsoEl error de los padres radica, en muchos casos, en buscar la paz familiar por encima de todo. Esta actitud puede reportar beneficios en el momento, pero, a largo plazo, trae consecuencias muy negativas.
Según Javaloyes, el resultado de esto son niños caprichosos e inmaduros, sin ideas morales claras, sin capacidad de esforzarse de una forma continuada y sin tolerancia a la frustración. Para superar este escollo, “la clave está en ser autoridad, afirma Javaloyes. Los padres no tienen autoridad, sino que, por ser padres, son una autoridad para sus hijos. La autoridad es una manifestación del amor y una forma de servicio. Sin el ejercicio de esta no se puede educar.

La violencia no da la autoridad.

En palabras de José María Carrera, director del VII Congreso Nacional de Educadores Católicoslas normas, los límites, los premios y los castigos son indispensables para educar con amor. Sin embargo, al fijar normas y límites, hay que evitar caer en una tendencia que se observa hoy en día: la confusión entre autoridad y violencia. La violencia está muy presente en la sociedad, y, a menudo, se relacionan ambos conceptos cuando en ningún caso han de ir unidos. “Muchas de las actitudes violentas que encontramos tienen su principal causa en la falta de autoridad, asegura Millán.
El objeto de la educación es ayudar al niño a crecer, así como el de acompañarlo y guiarlo en ese crecimiento. Por eso, ejercer la autoridad debe ser un acto de amor. Millán asegura que “el niño necesita personas que lo quieran y que le digan lo que está bien y lo que está mal, siempre con cariño. Y añade que, para sentirse seguro y para poder hacer buen uso de su libertad, necesita disponer de unos límites claros.

Crisis de autoridad.

La educación de los hijos es una labor que padres y formadores realizan de la mano. Aunque son los primeros quienes capitanean el barco, ambos juegan un papel fundamental, además de los abuelos, los monitores y, en definitiva, de todas aquellas personas que ejercen su autoridad sobre los más pequeños.
La crisis de autoridad también está patente hoy en las escuelas y el resto de instituciones educativas. En ocasiones, los maestros no buscan educar, sino lograr resultados. Es preciso que el maestro quiera a sus alumnos para poder ejercer la autoridad desde el amor, así como para conseguir sacar lo mejor de cada uno. En este sentido, Javaloyes sentencia que el educador debe influir en los alumnos y las familias para que sean mejores, no para que sean como él.
A la vez, cuando la familia no cuenta con las herramientas necesarias para desarrollar plenamente la acción educativa, recurre a los educadores esperando encontrar en ellos un apoyo para complementar su labor. Los maestros tienen una autoridad que supone una continuación con respecto a la de los padres; por ello, el ejercicio correcto de la autoridad de ambos debe ir en la misma dirección. La autoridad de los padres se fundamenta en lo que son, por lo que la mejor manera de educar a los niños consiste en dar ejemplo.
La profesora Millán afirma que los hijos no buscan en sus padres que tengan muchos estudios, sino que sean un modelo de vida plena. Por otro lado, la autoridad de los maestros se fundamenta en lo que son, pero también en lo que saben. Deben demostrar sus conocimientos y saber transmitirlos: No es suficiente con que el educador tenga una formación de diez; también debe ser buena persona y tener una serie de virtudes, asegura Millán. Ya lo decía el Papa san Juan Pablo IILa escuela debe formar al hombre y no informarle simplemente”.

Ejerces bien la autoridad si…

  1. - Defines las reglas que deben cumplirse.
  2. - Dejas claro a tus hijos las consecuencias de no cumplir las normas.
  3. - Avisas antes de castigar.
  4. - Compruebas que los castigos se cumplan.
  5. - Das razones positivas para que los educandos mejoren.
  6. - Mandas con cariño.
  7. - Corriges en privado.
  8. - Ordenas cosas que es posible cumplir.
La autoridad en la adolescencia.

La adolescencia es un periodo difícil en el que muchos padres y educadores tiran la toalla y deciden esperar de brazos cruzados a que pase el temporal. Sobre este tema, que preocupa, y mucho, a padres y formadores, Santiago Sastre, doctor en Educación, destaca el cariz positivo de esta etapa e insiste en que no debemos dejar que nuestros adolescentes pasen por ella sin aprovechar este tiempo “tan lleno de posibilidades”.
Como guía para padres y educadores, Sastre habla de las cinco "E" necesarias para el correcto ejercicio de la autoridad en esta etapa:

  1. Entender: conocer lo que sucede en el interior de un adolescente.
  2. Exigir: algo clave para sacar lo mejor de los jóvenes.
  3. Encauzar: orientarlos para que puedan creer en sí mismos.
  4. Esperar: es preciso recordar que la adolescencia no dura eternamente.
  5. Entregarse: adaptarse al mundo y a los tiempos de los adolescentes.
(Fuente: http://www.religionenlibertad.com/los-educadores-catolicos-rescatan-correcta-autoridad-familia-pautas-50293.htm)

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:

PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué conclusiones se pueden obtener de este artículo?, ¿y de los enlaces para ampliar, contrastar o profundizar?.
  • ¿Cuáles son, a tu juicio, los principales problemas o dificultades para que pueda haber autoridad de los padres y que ésta sea positiva?.
  • ¿Cómo hemos abordado esto hasta la fecha como pareja, padre y madre de nuestros hijos?.
  • ¿Qué cambios necesitamos introducir para ser realmente efectivos?, ¿cómo los vamos a llevar a cabo?.

viernes, 11 de agosto de 2017

Educación sana y positiva

El Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales e Igualdad de España afirma el siguiente decálogo acerca de la "educación sana y positiva":

1. LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS TIENEN DERECHO AL CUIDADO Y GUÍA APROPIADOS.

Para que un niño o una niña pueda desarrollarse adecuadamente necesita cuidados físicos, afectivos, pautas de comportamiento y normas que les hagan sentirse queridos, protegidos y seguros.

2. LA PARENTALIDAD POSITIVA SE BASA EN: CONOCER, PROTEGER Y DIALOGAR.

La parentalidad positiva exige paciencia y esfuerzo. Está basada en tres premisas: 
  1. Conocer y entender a los niños y las niñas: cómo sienten, piensan y reaccionan según su etapa de desarrollo.
  2. Ofrecer seguridad y estabilidad: los niños y las niñas tienen que confiar en sus padres, sentirse protegidos y guiados.
  3. Optar por la resolución de los problemas de manera positiva: sin recurrir a castigos físicos, gritos, amenazas o insultos.
3. EL VÍNCULO AFECTIVO ES DETERMINANTE.

Los vínculos afectivos son lazos invisibles pero de gran intensidad emocional que se crean entre el niño o la niña y sus padres o cuidadores, desde el momento mismo del nacimiento. Definen la relación entre ambos y tienen una influencia decisiva en el desarrollo de los niños y las niñas, en su personalidad y su autoestima. Es ese vínculo el que proporciona al niño o a la niña seguridad.

4. EL AFECTO DEBE DEMOSTRARSE ABIERTAMENTE PARA QUE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS SE SIENTAN QUERIDOS.

Los niños y las niñas no dan por hecho que son queridos, necesitan verlo y sentirlo para sentirse seguros.
Las demostraciones expresas de amor son importantes: besos, abrazos, halagos, sonrisas. No hay nada más gratificante para un niño o una niña que sentir que es importante para sus padres y que estos están orgullos de él o ella. El afecto se manifiesta también mostrando interés por lo que los niños y las niñas sienten y piensan,dedicándoles tiempo.

5. LAS NORMAS Y LÍMITES SON IMPORTANTES: LES DAN SEGURIDAD.

Las normas y límites son tan necesarias para el desarrollo emocional, cognitivo y social como el afecto.
El niño y la niña necesita un entorno predecible y saber qué esperan de él o ella sus padres, les aporta seguridad. Las normas deben ser claras, sencillas y estables, y servir para facilitar la convivencia familiar y la vida en sociedad. Es necesario que se acompañen de una explicación coherente, que el niño o la niña pueda comprender: no vale el “porque lo digo yo”.

6. LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS DEBEN PARTICIPAR EN EL PROCESO DE TOMAR DECISIONES Y SENTIRSE RESPONSABLES.

Si se implica a los niños y las niñas en el establecimiento de las normas es más fácil que las comprendan y acepten. Todos los miembros de la familia están más motivados a la hora de cumplir las normas si estas han sido habladas y consensuadas. Se pueden conseguir así decisiones más creativas y que sean percibidas como justas. Los niños y las niñas desarrollan una buena autoestima, confianza en sí mismos y sentido de la responsabilidad.

7. SE LES PUEDE SANCIONAR CUANDO SE PORTAN MAL, PERO NO DE CUALQUIER FORMA.

Cuando los niños y las niñas incumplen una norma o tienen una rabieta, no es porque sean malos o quieran amargarnos la vida. Al igual que nos pasa muchas veces a los adultos, a los niños y las niñas les cuesta controlar sus emociones y tolerar la frustración. Cuando no se respeten las normas y el niño o la niña se exceda en su reacción ante prohibiciones u órdenes (rompan cosas, peguen a otros niños, se tiren al suelo y pataleen), pueden aplicarse sanciones que sirvan para que repare el daño causado o para que entienda que lo que ha hecho no está bien y no debe volver a hacerlo. Las sanciones deben ser proporcionadas y claras, y aplicarse rápidamente y de manera firme, pero tranquila y respetuosa. Las sanciones tienen que mantenerse, por eso deben ser proporcionadas, ser realistas y no durar demasiado tiempo.

8. EL CACHETE, EL INSULTO, LA AMENAZA O LOS GRITOS NO SON EFICACES NI ADECUADOS PARA EDUCAR A LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS.

¿Por qué?. Porque el niño o la niña aprende que amor y violencia pueden ir de la mano, que cuando alguien me molesta y soy más fuerte puedo ejercer mi poder sobre otro para imponer mi voluntad.
Aprende que la inmediatez de la fuerza es más útil a la opción del diálogo y al establecimiento de normas y límites. Cuando se pega a un niño o una niña o se le insulta por algo que ha hecho mal se siente profundamente mal, indefenso y rechazado por sus padres, estas emociones no le permiten recapacitar sobre el motivo por el que se le castiga. La corrección sin violencia, acompañada de una explicación clara, con ejemplos, alternativas y compromisos ayuda al niño o la niña a interiorizar las normas y a respetarlas de manera responsable.

9. LOS CONFLICTOS PUEDEN RESOLVERSE SIN VIOLENCIA.

Los conflictos dentro de las relaciones afectivas pueden estrechar los lazos de esta unión si se resuelven de manera pacífica. Solucionar problemas sin violencia o agresividad, física o verbal, exige un ejercicio de autocrítica, de explorar nuestras motivaciones y de respeto al otro. Requiere desplegar herramientas de comunicación y negociación, como:
  1. La escucha activa. Tratar de entender lo que el otro quiere decirnos (aunque no compartamos su punto de vista).
  2. Ponerse en el lugar del otro: ¿qué siente?. Es importante mostrar empatía.
  3. No emplear actitudes agresivas como insultos, reproches, chantajes o amenazas. Extreman las posturas de las personas enfrentadas y crean un clima muy desfavorable.
  4. Negociar salidas al problema, cediendo en algunas cosas y asumiendo compromisos.
10. Y MUY IMPORTANTE: PARA QUE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS ESTÉN BIEN, LOS PADRES TIENEN QUE ESTAR BIEN.

Las madres y los padres deben enfrentarse diariamente a muchas situaciones y reaccionar de manera inmediata, sin pararse a pensar. Algunas situaciones pueden ser fuentes de preocupación, como la educación o la salud de los hijos y las hijas. Es natural sentirse a veces desbordado, triste o frustrado, pero es necesario evitar que este estado se generalice o se alargue en el tiempo. Asumir una maternidad o paternidad responsable y positiva implica también cuidarse a uno mismo, buscar momentos de relax y disfrute personal que proporcionen descanso y fuerza para poder “tirar del carro” de la familia. Así que ya sabes, ¡cuídate y quiérete tú también!.

PARA AMPLIAR:
PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • Si tuviéramos que ponernos una nota en la escala de 0 a 10 en cada uno de estos diez elementos de la "educación sana y positiva" ¿qué nota nos pondríamos en cada uno de ellos?. ¿Por qué nos pondríamos esa nota?.
  • ¿Qué otros elementos añadiríamos a este decálogo que, a nuestro juicio, pueden formar parte también de esta educación sana y positiva?.
  • ¿Cómo llevar a cabo estas orientaciones de manera que respondan a las necesidades esenciales de nuestros hijos?.
  • Si hay algo en lo que necesitamos cambiar o mejorar ¿cómo lo vamos a lograr?. Concretemos lo más posible, trabajemos en equipo padre y madre y revisemos regularmente el desarrollo de nuestra actuación como padres educadores.

sábado, 5 de agosto de 2017

Cómo se logra un cambio de conducta

17/04/2016 Escrito por Santiago Moll

Técnica del sándwich. Una técnica tan original como efectiva para facilitar que otra persona acceda a un cambio de conducta. Se halla ampliamente descrita y explicada en el libro de Elia Roca titulado "Cómo mejorar tus habilidades sociales".
¿Quieres descubrir en qué consiste la técnica del sándwich?. ¿Quieres saber cómo pedir un cambio de conducta de manera efectiva?.

La técnica del sándwich. Una forma eficaz de pedir un cambio de conducta.

A la hora de pedir un cambio de conducta, se puede optar por el elogio o por la crítica. En este artículo me centraré exclusivamente en el elogio o refuerzo positivo para tratar que la persona que tienes delante acepte un cambio de conducta sugerido por ti.
Pero antes de decirte en qué consiste la técnica del sándwich, creo que es importante que, para llevar a cabo una petición que favorezca un cambio de conducta, tengas en cuenta estos aspectos:
  1. Exprésate de forma clara y perfectamente audible.
  2. Asegúrate de que el otro ha entendido tu petición y las razones que tienes para pedirle un cambio de conducta.
  3. Procura ser breve y conciso.
  4. Busca un momento y un lugar propicios para la petición de cambio.
  5. Evita que el otro te malinterprete.
  6. Evita las críticas, amenazas o acusaciones.
  7. Evita un tono demasiado espontáneo. Lo que quieres transmitir es algo delicado.
  8. Haz ver al otro que no es la única persona que comete equivocaciones, es decir, hazle ver que todos nos equivocamos alguna vez.
Los tres pasos de la técnica del sándwich.

La técnica del sándwich consiste en palabras de Elia Roca en:
“Utilizar el elogio sincero o la expresión de sentimientos positivos, antes y después de expresar algo que pueda molestar al interlocutor.”
Por tanto, la técnica del sándwich se fundamenta en el poder que tiene el elogio, y la forma de expresar un sentimiento positivo para hacer que la otra persona no sólo se sienta bien tras la petición, sino que experimente una predisposición favorable al cambio.

1º)- Formulación de un elogio sincero. Intenta que el elogio sea claro, breve, conciso y verdadero.

Ejemplos:
- Sabes que te quiero mucho.
- Sabes lo mucho que significas para mí.
- Sabes lo importante que eres para mí.
- Sabes bien lo mucho que te aprecio.
- Conoces de sobra lo importante que eres para mí.

2º)- Petición de cambio de conducta. La petición de cambio de conducta debe constar de tres partes:
  • 1ª Parte de la petición. Se dejan pasar unos segundos tras el elogio y, entonces, se inicia la petición con la conjunción PERO. Tras el PERO, viene la notificación de tu problema o malestar. Es importante que la petición sea breve, sincera y concisa.
  • 2ª Parte de la petición. Tras la notificación del malestar, introduces el adverbio CUANDO y desarrollas el porqué de dicho malestar.
  • 3ª Parte de la petición. Ahora es el momento de pedir el cambio. Para ello puedes empezar con fórmulas como: “Te pediría que…“, “Me gustaría que…“.
Ejemplo:
"PERO hay un problema que debes saber: CUANDO hablas en público sobre nuestras desavenencias, me siento mal. (PAUSA BREVE) Te agradecería que, en adelante, nuestros desencuentros queden entre tú y yo".

3º)- Expresión de sentimiento positivo. La petición de cambio de conducta finaliza transmitiendo al interlocutor un agradecimiento introducido por la conjunción AUNQUE.

Ejemplo:
"AUNQUE te agradeceré que me sigas diciendo lo que piensas de mí, porque me importas y porque me importa tu opinión acerca de mí".

¿Cuál es la ventaja de la técnica del sándwich?.

La gran ventaja de usar la técnica del sándwich es que, si se utiliza de manera correcta, se evita que el interlocutor se enfade, se ofenda o se moleste por la petición que se le ha formulado. Además, aumenta la posibilidad de que el cambio de conducta se haga efectivo.

La técnica del sándwich. A modo de conclusión.

No diré nada nuevo en afirmar lo mal que reaccionamos las personas cuando recibimos una crítica. Pero es importante ver y hacer ver que la crítica constructiva es una excelente oportunidad para el cambio o la reparación.
En este sentido, el lenguaje y la conducta asertiva son elementos para conseguir aquello que creemos como justo y, sobre todo, sin necesidad de ser agresivos o de mantener una postura inhibida.
Acabaré este artículo con una frase que aparece en el libro de Elia Roca y que me ha encantado. La frase reza así:
"Si quieres recoger miel, no des patadas a la colmena".

Obtenido de: http://justificaturespuesta.com/tecnica-del-sandwich-cambiar-conducta/
Fuente del artículo: Cómo mejorar tus habilidades sociales, de Elía Roca.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:
PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué ideas nos han quedado claras con la "técnica del sándwich"?. ¿Qué dudas y certezas nos deja?.
  • ¿Qué otras técnicas conocemos para lograr un cambio de conducta, por ejemplo, en nuestros hijos?.
  • Desde nuestra experiencia, ¿qué elementos, actitudes, formas de hacer,... ayudan más a lograr esos cambios de conducta que deseamos o necesitamos?.
  • ¿Y para lograr nuestro propio cambio?, ¿cómo conseguirlo, qué condiciones deben cumplirse para emprenderlo con decisión?; ¿qué añade esto a nuestra intención de impulsar un cambio de conducta en los demás?.

domingo, 30 de julio de 2017

Carencias afectivas de nuestros hijos

La carencia afectiva en los niños es más perjudicial de lo que podemos creer. Durante los primeros años de vida las caricias contribuyen positivamente en el desarrollo neuronal y la maduración del cerebro.
Los psicólogos plantean que la falta de caricias en los bebés puede provocarles hasta la muerte aun cuando tengan cubiertas sus restantes necesidades vitales.

¿Por qué los niños carecen de afecto?.

lunes, 24 de julio de 2017

Pérdida de referencias en la adolescencia

Le Breton es autor de varios libros (Antropología del cuerpo y modernidad, Antropología de las emociones y Antropología del dolor, entre otros), y actualmente investigador de la Universidad de Estrasburgo, pero ha pasado buena parte de su vida trabajando sobre los malentendidos culturales, con emigrantes, en hospitales, o viajando por Brasil cuando él mismo se sentía incómodo en su propia piel. Quizá de entonces le venga esta necesidad de estudiar las maneras de sufrir de los jóvenes a partir de esa culpabilidad del superviviente o de la “sensación de traición hacia las tradiciones de sus padres” que a algunos los lleva a apasionarse con el peligro.
Estudia, desde hace varias décadas, las conductas de riesgo de los adolescentes de todo el mundo y las enumera.

martes, 18 de julio de 2017

Los deportes más beneficiosos para los niños

El ejercicio físico favorece el desarrollo de la coordinación, de la musculatura y del compañerismo.
Lunes, natación; martes, judo; miércoles, waterpolo; jueves, baloncesto; y viernes, fútbol. 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 42 millones de niños padecen sobrepeso a nivel global y el 83% de los mismos se concentra en países desarrollados. El registro de la obesidad y el sobrepeso infantil está llegando a cotas epidemiológicas en todo el mundo.
Por este motivo, realizar actividades deportivas durante 60 minutos, como mínimo, al día es la principal recomendación de la OMS para combatir lo que parece ser la epidemia del siglo XXI en niños y adolescentes de entre 5 y 17 años.

miércoles, 12 de julio de 2017

Saber envejecer

No es posible para el ser humano evitar el paso del tiempo... hacernos mayores... adultos... ancianos... ¡Benditas sean todas las etapas de nuestra vida!.

Pero lo que sí es evitable, y así debemos hacerlo, son algunos "vicios", ideas, sentimientos, conductas negativas o poco saludables en las que los mayores podrían caer. La clave para que realmente las personas que se acercan o ya están en la tercera edad sean felices está en saber vivir cada instante de la vida con intensidad. Amarse a uno mismo, entregarse a los demás, vivir en sintonía con todo lo creado y, como base de todo, amar a Dios, constituyen el marco de lo que podríamos calificar el siguiente "Decálogo para saber envejecer".
Según publica la agencian Zenit, el verano y las vacaciones son, sin duda, una época propicia para rejuvenecer, para mostrar nuestra mejor silueta, para considerarnos más en forma.
Todo el mundo quiere ser joven y parecerlo. Incluso las personas de edad más avanzada.

jueves, 6 de julio de 2017

Las horas que necesitamos dormir

El descanso es muy importante para nuestro desarrollo y salud, por ello es necesario conocer las horas recomendadas de sueño que los especialistas aconsejan. A lo largo de nuestras vidas y, a través de las diferentes etapas del desarrollo, el sueño ha tenido un papel importante. Si deseas tener energía suficiente durante el día, lucidez mental y buena salud, este artículo puede aportar claves importantes.

Dormir poco: Un problema de todos.

Todos concordamos en la importancia del sueño.
Cuando no dormimos bien, no sólo sentimos cansancio físico, hay múltiples consecuencias. También tenemos dificultades para concentrarnos, tomar decisiones, pensar claramente y hasta sufrimos de falta de apetito.