miércoles, 25 de enero de 2017

¿Tiene alto el colesterol?

¿Tiene alto el colesterol?. ¿Toma estatinas?. ¿No tendría que cambiar de médico…?.
La sugerencia de cambiar de médico es del doctor Michel de Lorgeril y del profesor Philippe Even, auténticos expertos en la materia. Y no pueden ser más claras ni resumir mejor su postura frente a las estatinas; éstas demuestran ser medicamentos ineficaces, inútiles y tóxicos. Así que, ¿por qué no ir con la verdad por delante?.
Las estatinas son la gran mentira en el campo de la salud… y también el gran negocio; un pingüe negocio para las farmacéuticas que las fabrican y también para los laboratorios de análisis, por los continuos controles a los que se someten los pacientes.
Las estatinas no sólo son ineficaces para reducir la mortalidad cardiovascular que se asocia tradicionalmente al colesterol, sino que, sobre todo, son tóxicas.
Actualmente ya no quedan dudas al respecto, puesto que los últimos estudios científicos señalan que los medicamentos para el colesterol podrían aumentar el riesgo de:
  1. Hemorragia cerebral, tal como lo indican varios estudios desde mediados de los años 2000. Tener el colesterol bajo (o rebajado por un medicamento) aumenta el riesgo de ACV (accidente cerebrovascular), un accidente dramático que le puede dejar parapléjico y matarle.
  2. Cáncer; ensayos clínicos han demostrado un aumento de los casos de cáncer, en particular de mama, entre quienes recibían estatinas respecto a quienes recibían un placebo.
  3. Declive cognitivo ligado a la edad, lo que, dicho de otro modo, implica sufrir demencia senil o alzhéimer antes de tiempo.
  4. Diabetes (con un incremento del riesgo de hasta el 70% después de la menopausia). Y si no es directamente diabetes, las estatinas aumentan el síndrome de resistencia a la insulina, también llamado prediabetes.
  5. Ceguera.
  6. Trastornos sexuales para ambos sexos y, principalmente, el riesgo de impotencia en los hombres.
  7. Problemas renales de forma proporcional a las dosis de estatinas.
  8. Problemas en los músculos, los tendones y los ligamentos; los expertos hablan de una reducción de más del 50% en la capacidad de hacer ejercicio físico.
  9. Desarrollar patologías articulares inflamatorias.
Por lo tanto, si usted toma medicamentos contra el colesterol, está claro que debería reconsiderarlo.
“Es evidente que necesitará hablarlo con su médico… al menos por cortesía; pero en cuanto se dejan de tomar estatinas uno se encuentra mucho mejor”, asegura el Dr. de Lorgeril.

Y no habla por hablar.

El Dr. De Lorgeril es investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, experto internacional en cardiología y nutrición y miembro de la Sociedad Europea de Cardiología. Sus trabajos sobre las enfermedades cardiovasculares y los efectos protectores de la dieta mediterránea han sido reconocidos a nivel mundial.
Y también el profesor Even, quien fue vicepresidente de la Universidad París V y decano de la Facultad de Medicina Necker, también en París, y hoy es una de las voces más críticas contra los abusos de la industria farmacéutica.
Leyendo sus argumentos al respecto podremos hallar información tan significativa como la siguiente:
  1. Desmontando mentiras: por qué el colesterol no es ninguna enfermedad (salvo que se trate de hipercolesterolemia familiar, un caso muy poco frecuente en el que además el peligro son las lipoproteínas, no la síntesis del colesterol). El colesterol tampoco contribuye a taponar las arterias ni aumenta el riesgo de infarto ni accidente cardiovascular.
  2. Por qué usted no debería tomar estatinas, ni siquiera aunque ya haya sufrido un infarto o tenga el corazón dañado.
  3. Lo que ocurre en su organismo si usted tiene el colesterol elevado y le recetan estatinas para reducirlo: una “ópera” en tres actos (2 ó 3 años después de comenzar el tratamiento, 5 ó 6 años después y tras llevar 8 ó 10 años tomándolas).
  4. Qué debe plantearle a su médico sobre las estatinas.
En definitiva, esta entrevista exclusiva le permitirá entender la gran falacia de las estatinas y el increíble negocio que supone para las compañías farmacéuticas (en los últimos 20 años les han reportado ¡300.000 millones de dólares!).
Y, sobre todo, le hará disponer de los argumentos necesarios para ser crítico respecto a su propio tratamiento. Piense que la decisión de tratar o no el colesterol alto con estatinas debe tomarse entre el médico y el paciente. Después de leer lo que el doctor Michel de Lorgeril y el profesor Philippe Even tienen que decirle, comprenderá perfectamente por qué debe plantearse dejar de tomar estatinas.

¿Cómo bajar el colesterol sin medicinas?.

Aunque el tema de conversación más habitual cuando hablamos de nutrición sea la pérdida de peso, cada vez está ganando más protagonismo hablar sobre cómo bajar el colesterol.
El motivo de este cambio se debe a que cada vez somos más conscientes de que mantener controlado (que no eliminado) el colesterol en sangre es sinónimo de salud, porque el colesterol en sí NO ES MALO, sólo es perjudicial cuando es excesivo.
No es de extrañar que sea un tema nutricional en auge. Las estadísticas más recientes sobre colesterol son muy negativas.
De hecho, hoy en día, aproximadamente 1 de cada 3 personas tiene el colesterol elevado. Eso significa una gran cantidad de colesterol circulando por la sangre de multitud de personas.
Y ya que los niveles altos de colesterol se asocian con un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón, todos tenemos claro que necesitamos mantener el colesterol bajo control. Especialmente a partir de los 35 años.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA BAJAR EL COLESTEROL?.
  1. Perder algo de peso. Para empezar, la estrategia más eficaz para reducir nuestros niveles de colesterol es la pérdida de peso. Existe una fuerte correlación entre presentar un exceso de grasa, especialmente grasa en la región abdominal, y el colesterol en la sangre. Por lo tanto, si tienes el colesterol alto, mírate en el espejo. Puede ser una forma de mostrarte el por qué de tu problema de colesterol. Debes hacer algo al respecto. Debes perder grasa corporal haciendo ejercicio con más sentido, de forma cada vez más intensa y siguiendo una dieta correcta. Sorprendentemente, la pérdida de peso es mucho más eficaz que tomar medicamentos para bajar el colesterol, como las estatinas. Por lo tanto, hazlo por ti, por tus arterias y tu cintura, y ese esfuerzo será un regalo para ti.
  2. Aumentar la fibra dietética. Además de hacer ejercicio y tomar mejores decisiones a la hora de comer, tu siguiente línea de defensa en la lucha contra el colesterol alto es consumir más fibra dietética. ¿De dónde sacar esa fibra?: Pues de verduras, cereales integrales sin procesar y legumbres como las alubias y las lentejas. Este sería un gran comienzo. En lugar de intentar comer todos los días este tipo de alimentos a todas horas, debes seguir esta estrategia infalible. Añade 1 taza de alubias o frijoles a tu menú todos los días. Además de las verduras, la avena integral y el pan integral de verdad, deberías añadir a 1 taza de frijoles, alubias, garbanzos, etc. Esto será de gran ayuda para mantener esos niveles de colesterol bajo control.
  3. Tomar suplementos específicos. Para la mayoría de las personas, perder el exceso de grasa corporal y aumentar la ingesta de fibra es todo lo que necesitan para conseguir mantener el colesterol bajo control. Sin embargo, para aquellas personas que necesitan un poco más de ayuda, existen dos excelentes suplementos nutricionales que les pueden ayudar. Para empezar hablaremos de la niacina, también conocida como vitamina B3. Esta vitamina ha demostrado aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL) al mismo tiempo que reduce los niveles de colesterol malo (LDL) y los niveles totales de colesterol. Además de la niacina, los esteroles vegetales naturales también pueden reducir intensamente los niveles de colesterol mientras aumentan la función del sistema inmunológico. Es recomendable tomarlos tanto si tus niveles de colesterol están fuera de control como si los tienes controlados.

NO VAYAS A LA SOLUCIÓN FÁCIL Y PERJUDICIAL PARA BAJAR EL COLESTEROL.

Como todos sabemos, hoy en día, a la primera señal de colesterol alto, los médicos suelen recetar medicamentos como las estatinas y otras sustancias químicas hipolipemiantes de la sangre.
Y aunque estas sustancias químicas funcionan bastante bien, suelen conllevar una serie de efectos secundarios no deseados; efectos adversos que pueden hacer que lograr mantener controlado tu colesterol sea algo difícil de conseguir.
De hecho, la actual generación de medicamentos para bajar el colesterol puede conducir a una pérdida de memoria, dificultad para concentrarte, disminución de la tolerancia al ejercicio, dolor muscular, depresión,... entre otros efectos.
Y, en nuestra opinión, esto hace que el tratamiento sea peor que la enfermedad. Pero no sigamos estas palabras a rajatabla. Preguntemos a cualquier persona que le hayan recetado estos medicamentos si sufrió estas consecuencias o algunas de ellas al menos.

Así que en lugar de depender de los medicamentos, intentemos seguir estas tres estrategias que hemos comentado y preguntemos a nuestro médico a ver qué le parece, por supuesto. Estas estrategias pueden bajar el colesterol y mantenerlo controlado el resto de nuestra vida. Sin medicamentos ni ningún otro tipo de fármacos.

PARA AMPLIAR O CONTRASTAR: